Mensaje enviado el 23/01/2010, anónimo (Socia de AME):
Espero poder servir de ayuda a los padres y cuidadores de nuestros niños Epilépticos.
En principio, decir que desde que mi hijo comenzó con la Epilepsia hace ya cuatro años, me he convertido en otra persona, más humilde y agradecida. La verdad que he aprendido muchos valores que en esta sociedad tiene olvidados.
No debemos negar la evidencia ni sentirnos culpables por las circunstancia de nuestros hijos, pero tampoco es fácil admitir que un hijo sea "diferente".
He aprendido muchas cosas de este mundo tan complejo, espero aprender más, y eso me ayuda a ser mas humilde y darme cuenta que me he rodeado muchas veces de problemas sin sentido y ahora me siento estúpida por ello, por lo que le agradezco a mi hijo, que sea él, el que me enseña a ser mejor persona.
Hacemos lo que la sociedad impone, porque creemos que de no hacerlo estaremos siendo inferiores a otros, y esto afectará a nuestros hijos, debemos prepararnos para admitir que no todo es perfecto.
Como mamá que soy, también deseaba un mundo ideal para mi pequeño.
Con el paso de estos años me he convencido que es frívolo y vacío, y por eso no soy perfecta ni mucho menos, mi intención no es juzgar a los demás, nunca nada mas lejos de la realidad, tan solo deciros que con la Epilepsia de mi hijo me enfrento al mundo desde otra perspectiva, menos egoísta y más tolerante.
Por supuesto que mi mayor miedo es el futuro, ese futuro que para mi se convierte siempre en presente, y quiero pensar que esta sociedad le acepte como es y que algún día conozca la amistad y no se sienta extraño ni solo.
Me quedan muchas cosas por contaros, pero tampoco quiero que sea un diario personal, pero si una pequeña anécdota de una Epilepsia anónima, de entre miles de Epilepsias.
Por últimos deciros, amigos: nunca os dejéis vencer.
Mucho ánimo.
ANÓNIMO (Socia de AME)